Autoridades asestan nuevo golpe contra grupos armados
Escrito por Diego Andrés Marínez Polanía - 04/28/2026
Las autoridades confirmaron la captura de alias ‘Mi Pez’, quien habría asumido el mando de la estructura Dagoberto Ramos.

En un nuevo golpe contra estructuras armadas ilegales, fue capturado alias ‘David’, conocido como ‘Mi Pez’, señalado cabecilla de la estructura Dagoberto Ramos, una de las principales organizaciones del Bloque Occidental Jacobo Arenas, vinculada a múltiples acciones violentas en Cauca y Valle del Cauca.
Según información revelada por Caracol Radio, el detenido habría asumido la comandancia de ese frente tras la muerte de Wílmar Pazú Rivera, alias ‘Cholinga’, ocurrida el pasado 10 de junio. Las autoridades le atribuyen una trayectoria criminal de cerca de 20 años dentro de la organización, en la que ocupó distintos cargos hasta consolidarse como hombre de confianza en la estructura.
Alias ‘Mi Pez’ enfrenta procesos judiciales por delitos como homicidio, concierto para delinquir agravado con fines de terrorismo y tráfico de estupefacientes, de acuerdo con reportes de inteligencia.
Golpe a la estructura criminal
El capturado hacía parte del engranaje del Bloque Occidental Jacobo Arenas, organización que estaría bajo el mando de Néstor Gregorio Vera Fernández, máximo jefe de esta facción armada. En la línea de mando también figura Iván Jacobo Idrobo Arredondo, señalado como articulador de ataques en el suroccidente del país.
Dentro de este bloque operan varias estructuras con capacidad armada y financiera, entre ellas la Jaime Martínez, la Dagoberto Ramos —a la que pertenecía alias ‘Mi Pez’—, Jhonier Toro Arenas, Carlos Patiño y Franco Benavides, con presencia en departamentos como Cauca, Valle del Cauca y Nariño.
Impacto en la seguridad
Las autoridades calificaron la captura como un golpe estratégico que debilita la cadena de mando de la estructura Dagoberto Ramos, reconocida por su accionar violento, incluidos hostigamientos, instalación de explosivos y ataques contra la vía Panamericana.
Este resultado, según organismos de seguridad, afecta directamente la capacidad operativa de una de las organizaciones más activas en el suroccidente colombiano, señalada de generar constantes alteraciones al orden público y a la movilidad en la región.

