Corredor Andino Amazónico se fortalece
Escrito por Diego Andrés Marínez Polanía - 03/27/2026
Más de 50 hectáreas en zonas estratégicas del Huila entran en procesos de restauración ecológica para proteger fuentes hídricas.

En la vereda Bajo Corozal, zona rural del municipio de Gigante, la historia de Hernando Sánchez refleja el impacto de la restauración ecológica en el departamento del Huila. Lo que antes era un terreno destinado a cultivos de café y plátano, hoy se ha convertido en un espacio de conservación ambiental, con árboles nativos creciendo a la orilla de la quebrada El Cajón.
La transformación comenzó en 2021, cuando Sánchez decidió recuperar la vegetación al notar la cercanía de los cultivos con la fuente hídrica. Su iniciativa se integró a los procesos del Pacto Hylea, una estrategia que promueve la protección del Corredor Andino Amazónico. Aunque enfrentó dificultades como el verano intenso y la presencia de hormigas, la resiembra de especies como cedro, gualanday y ocobo permitió la recuperación progresiva del área.
Hoy, la finca no solo presenta una cobertura vegetal restaurada, sino que también funciona como corredor natural para aves y fauna silvestre, además de contribuir a la conservación del agua en épocas de sequía.
“Somos defensores del medio ambiente y sabemos que cuando hay vegetación suficiente todos nos beneficiamos”, aseguró el campesino, quien destacó la importancia de dejar un legado ambiental a las nuevas generaciones.
Restauración activa y protección del agua
Como este caso, en al menos 15 municipios del Huila se desarrollan acciones similares en el marco del Pacto Hylea, liderado por la Gobernación del Huila, la CAM, IDH y CI Colombia.
De acuerdo con Jhon Javier Rojas, profesional de cuencas de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), los proyectos incluyen restauración activa mediante la siembra de especies nativas para recuperar zonas degradadas, especialmente en áreas cercanas a fuentes hídricas.
Estas acciones buscan alcanzar cerca de 50 hectáreas en procesos de restauración activa y pasiva en zonas estratégicas ubicadas en las partes altas de las cuencas.
Aislamientos y participación comunitaria
El proyecto también contempla restauración pasiva, enfocada en el aislamiento de áreas boscosas afectadas por actividades humanas. A la fecha, se han ejecutado más de 15.100 metros lineales de aislamientos en municipios del corredor, principalmente en zonas de importancia ecológica.
Uno de los aspectos clave ha sido la participación de las comunidades rurales, que han aportado mano de obra y fortalecen la apropiación de las acciones de conservación.
Además, se han implementado 28 huertas caseras y 12 composteras, como parte de un componente de seguridad alimentaria y manejo de residuos orgánicos, beneficiando a familias ubicadas en zonas cercanas a áreas protegidas como los parques naturales regionales Cerro Páramo de Miraflores, Siberia-Ceibas y Páramo de las Oseras.
Avances y proyección del proyecto
Actualmente, el convenio presenta un avance entre el 70 % y el 80 %, con la meta de continuar ampliando las acciones de restauración, reforestación y protección de ecosistemas en el departamento.
El Corredor Andino Amazónico del Huila abarca cerca de 800.000 hectáreas en 15 municipios, donde viven aproximadamente 450.000 personas que dependen del agua proveniente de estas cuencas.
Esta zona estratégica alberga páramos, parques naturales y múltiples fuentes hídricas, fundamentales para el desarrollo de actividades productivas como el café, cacao, arroz, frutales y ganadería.
En este contexto, el convenio de asociación 408 de 2025, suscrito entre la CAM y CI Colombia en el marco del Pacto Hylea, busca consolidar la restauración ecológica, fortalecer el paisaje productivo y garantizar la protección de los servicios ecosistémicos, especialmente el recurso hídrico.


