Cautiverio deja graves secuelas en fauna
Escrito por Diego Andrés Marínez Polanía - 04/22/2026
El tráfico ilegal de fauna vuelve a encender las alarmas en el Huila, luego del rescate de una guacamaya gravemente afectada y otros animale.

Una guacamaya azul y amarilla (Ara ararauna) fue rescatada por las autoridades ambientales en el departamento del Huila, luego de ser hallada en condiciones críticas tras permanecer en cautiverio ilegal.
El ave ingresó a la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) con una fractura en su ala derecha, bajo peso, signos evidentes de desnutrición y un notable deterioro en su plumaje. El procedimiento de incautación fue realizado de manera conjunta entre la CAM y la Policía Ambiental, en medio de operativos contra la tenencia ilegal de fauna silvestre.
Según explicó la veterinaria Camila Gómez Chávarro, el animal presentaba afectaciones asociadas a una alimentación inadecuada y estrés prolongado. “Identificamos plumas maltratadas y desgastadas, además de una fractura en el ala derecha que compromete su movilidad y capacidad de vuelo”, indicó la profesional.
Actualmente, la guacamaya permanece bajo estricta observación médica, donde recibe atención integral, soporte nutricional y estudios diagnósticos para determinar su proceso de recuperación.
Más rescates en el sur del Huila
En otro operativo adelantado en el corregimiento de El Caguán, en Neiva, fueron incautadas dos loras frente amarilla y dos pericos reales, también víctimas del tráfico ilegal de fauna.
A estos casos se suma el rescate de una cría de mono churuco (Lagothrix lagothricha), una guacamaya roja (Ara macao) y dos loros frente amarilla (Amazona ochrocephala), encontrados en condiciones inadecuadas tras denuncias ciudadanas atendidas por la Dirección Territorial Sur de la CAM y el grupo RedCAM.
De acuerdo con el equipo técnico, varias de las aves presentaban mutilaciones en sus alas, una práctica ilegal que busca impedir su vuelo para facilitar su cautiverio. Además, todos los animales evidenciaban mala condición corporal debido a dietas inapropiadas.
“La fauna silvestre no es mascota”
La CAM reiteró el llamado a la ciudadanía para evitar la tenencia de animales silvestres, recordando que estas prácticas no solo afectan el bienestar de las especies, sino que también alteran el equilibrio de los ecosistemas.
“La fauna silvestre no es mascota”, insistió la entidad, al tiempo que invitó a denunciar cualquier caso de tráfico ilegal ante las autoridades.
Aunque los animales rescatados han iniciado procesos de rehabilitación, la autoridad ambiental advirtió que algunos podrían no recuperar completamente sus capacidades para regresar a su hábitat natural, debido a las secuelas del cautiverio.
Impacto ambiental
La CAM enfatizó que la extracción de fauna silvestre impacta gravemente los ecosistemas. Especies como el mono churuco cumplen un papel clave en la dispersión de semillas, mientras que aves como guacamayas y loros contribuyen a la regeneración de los bosques.
El tráfico ilegal de fauna, además de ser un delito, representa una amenaza directa para la biodiversidad y la salud de los ecosistemas del país.

