76 familias huilenses implementaron sistemas silvopastoriles y cultivos sostenibles para proteger los páramos del Macizo Colombiano.

Un total de 76 familias huilenses fueron beneficiadas con proyectos de reconversión productiva en zonas cercanas a complejos de páramo. La iniciativa busca disminuir la presión sobre estos ecosistemas estratégicos.
Las familias implementaron sistemas silvopastoriles y cultivos de fríjol y maíz. Con estas acciones se pretende reemplazar prácticas extensivas que afectan el suelo y las fuentes hídricas.
Los procesos hacen parte del proyecto Páramos Macizo. Esta estrategia promueve la preservación, restauración y uso sostenible de los páramos del Macizo Colombiano.
Restauración de ecosistemas
El proyecto permitió intervenir 642 hectáreas en Huila, Cauca y Valle del Cauca mediante prácticas sostenibles. Además, se restauraron 2.889 hectáreas en áreas cercanas a los páramos.
Estas labores buscan crear corredores de conectividad y proteger los servicios ecosistémicos que brindan estos territorios.
La iniciativa fue desarrollada por el Fondo Francés para el Medio Ambiente Mundial, ONF Andina, la CAM, la CVC, la CRC, el PNUD y entidades territoriales.
Campesinos destacan las capacitaciones
Moisés Moriones Astáiz, campesino de la vereda Campoalegre en La Argentina, destacó los beneficios recibidos durante el proyecto.
Según explicó, las capacitaciones les permitieron fortalecer conocimientos en ganadería sostenible, administración de fincas y manejo contable.
“Aprendimos sobre producción sostenible y sobre cómo evaluar si nuestras fincas son eficientes y generan ganancias”, afirmó.
El proyecto benefició a 250 familias de 12 municipios en los departamentos de Huila, Cauca y Valle del Cauca durante cuatro años de ejecución.
Balance ambiental del proyecto
La CAM señaló que el proyecto representa un avance importante para la conservación de los páramos del Macizo Colombiano.
El director de la entidad, Camilo Augusto Agudelo Perdomo, aseguró que las acciones fortalecen la regulación y calidad del recurso hídrico en la cuenca alta del río Magdalena.
También destacó que estas prácticas ayudan a conservar la biodiversidad y mejorar las condiciones del suelo.
Actualmente, el Huila cuenta con 111.000 hectáreas de páramo conservadas. El 95 % de estas áreas están dentro de figuras de protección ambiental.
Alternativas para las familias rurales
Juan Pablo Puentes Lemus, director técnico de ONF Andina, indicó que uno de los principales logros fue impulsar alternativas económicas para las comunidades campesinas.
El proyecto promovió modelos productivos más amigables con el agua y el suelo. La meta fue reducir actividades asociadas con la deforestación.
Además, la estrategia dejó en funcionamiento la plataforma digital Forland. Esta herramienta permitirá compartir información ambiental sobre los complejos de páramo del Macizo Colombiano.
Retos para la conservación
La CAM advirtió que aún existen desafíos importantes para proteger estos ecosistemas. Entre ellos están el avance de la frontera agrícola y la recuperación de zonas degradadas alrededor de los páramos.
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