Quitarse los zapatos en casa, ¿nos protege de las bacterías?
Escrito por neivastereo - 09/08/2023
Desde temprana edad nos enseñan que las suelas de los zapatos están repletas de gérmenes, pero, ¿hasta qué punto están realmente contaminadas?

Imagen de referencia tomada de internet.
Es cada vez más frecuente encontrar un mueble o un tapete para zapatos en la entrada de una casa. Esta es una costumbre adquirida por comodidad, motivos culturales y por higiene.
Cuando se trata de higiene, es importante recordar algo: Vivimos en un mundo lleno de gérmenes, y aunque quisieramos, nadie vive en una constante desinfección de sí mismo o de su entorno. Esto significa que, si bien es cierto que nuestros zapatos pueden albergar bacterias, lo mismo ocurre con el resto de nuestro cuerpo.
Entonces, ¿cuánto debemos preocuparnos por la suciedad en la parte inferior de nuestros zapatos? ¿Es realmente necesario quuitarse los zapatos al ingresar a la casa por razones de higiene?
Bueno, en general, la superficie de la parte inferior de los zapatos es pequeña en comparación con otros focos de infección. El profesor Jack Gilbert, experto en ecología microbiana y coautor de «Dirt Is Good» (“La mugre es buena” en español), señala que todo depende del contexto. Si nos encontramos en un laboratorio de investigación viral de alto riesgo lleno de enfermedades infecciosas, es prudente no llevar los zapatos a casa. Sin embargo, para la mayoría de las personas, el riesgo de infectarse a sí mismas o a otros en casa debido a las bacterias en sus zapatos es muy bajo.
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Además, Gilbert menciona que existe un riesgo similar asociado con llevar a otra persona a tu hogar, ya que cada individuo libera millones de células bacterianas por hora al simplemente estar de pie en una habitación. Esto es algo normal y nuestras casas ya están llenas de las bacterias que todos desprenden en el hogar.
Un estudio liderado por Gilbert también encontró que los microorganismos en la parte inferior de los zapatos se transforman por completo cada vez que ingresan a un nuevo entorno. Esto significa que, tan pronto como alguien entra a tu casa, en donde ya están tus microbios, la parte inferior de sus zapatos adoptará los microbios propios de ese espacio.
En resumen, la pequeña superficie de la parte inferior de los zapatos no representa una amenaza significativa para la salud y el bienestar de las personas en tu hogar, y el riesgo de enfermarse debido a zapatos contaminados es mínimo.
Se debe enfatizar que las bacterias en la parte inferior de los zapatos no son la principal causa de enfermedades. La propagación de gérmenes tiende a ocurrir a través de nuestras manos y dedos, por lo que la higiene de las manos sigue siendo fundamental.
En última instancia, si bien algunas personas optan por quitarse los zapatos por razones culturales o para mantener limpios sus pisos y alfombras, no es necesario hacerlo por motivos de higiene extrema, ya que los riesgos son mínimos. La percepción de la limpieza y la comodidad personal son factores más influyentes en esta decisión que las preocupaciones legítimas sobre la propagación de gérmenes a través de los zapatos.

