Gobierno levanta suspensión general del porte de armas en Colombia
Escrito por María Camila Vargas Flórez - 09/08/2026
La medida modifica una restricción vigente desde 2015, pero no habilita de manera automática a todos los propietarios de armas para portarlas.

El Gobierno Nacional levantó la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia, una medida que permanecía vigente desde 2015 y que había sido prorrogada durante los últimos años.
Con la decisión, quienes cuenten con un permiso de porte vigente podrán ejercer nuevamente esta autorización, siempre que cumplan con las condiciones establecidas en la normativa y no tengan restricciones individuales.
El levantamiento de la suspensión hace parte del Decreto 1368 de 2026, firmado por el presidente Abelardo de la Espriella, y establece las condiciones bajo las cuales podrán utilizarse nuevamente los permisos de porte.
La decisión no significa que cualquier persona pueda portar un arma de fuego. El acceso y uso de estos elementos continúa sujeto a los requisitos, controles y autorizaciones establecidos por las autoridades competentes.
¿Qué permisos no quedan habilitados?
El levantamiento de la suspensión no cobija todos los permisos existentes. Por esta razón, continúan sin autorización para el porte aquellos que se encuentren vencidos, suspendidos individualmente, cancelados o revocados.
Tampoco podrán utilizarse para portar armas los permisos relacionados con elementos que hayan sido objeto de decomiso o aquellos que estén sujetos a una medida judicial o administrativa que restrinja su uso.
La misma condición aplica cuando exista una prohibición legal o judicial o cuando el documento únicamente autorice la tenencia del arma y no su porte.
En ese sentido, tener un arma registrada o contar con un permiso de tenencia no significa que la persona esté automáticamente autorizada para llevarla consigo. Para ello deberá contar con un permiso de porte vigente y sin restricciones.
La decisión y el control sobre las armas
El Gobierno ha señalado que la medida busca diferenciar entre quienes cumplen con los requisitos para acceder legalmente al porte y las armas que se encuentran en poder de estructuras criminales.
De acuerdo con las cifras presentadas por el Ejecutivo, durante 2026 la Fuerza Pública ha realizado miles de incautaciones de armas de fuego en diferentes regiones del país.
La decisión ha generado posiciones encontradas. Mientras sus defensores consideran que permite a ciudadanos que cumplen con la normativa ejercer su derecho a la defensa, sectores críticos han expresado preocupación por los posibles efectos de un mayor acceso a armas de fuego sobre la seguridad y la convivencia.
Con el levantamiento de la suspensión, el porte de armas en Colombia vuelve a estar determinado por permisos individuales y controles establecidos por la ley, por lo que la medida no constituye una autorización general para portar armas de fuego.

