Huila, refugio del oso de anteojos en Colombia
Escrito por Diego Andrés Marínez Polanía - 02/21/2025
Con 164 individuos plenamente identificados, el Huila se consolida como el hábitat más importante del oso de anteojos en Colombia.

En el marco del Día Internacional para la Protección del Oso de Anteojos, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) reveló datos relevantes sobre esta emblemática especie, consolidando al Huila como uno de los principales refugios para su conservación en Colombia.
Actualmente, el departamento cuenta con 164 individuos plenamente identificados, representando el 3% de la población nacional de oso andino. Su presencia ha sido confirmada en 17 municipios, con una concentración significativa en el sur del Huila, específicamente en el Parque Natural Regional Corredor Biológico Guácharos-Puracé.
Monitoreo y conservación
Desde 2017, el grupo de monitoreo comunitario Serankwa ha logrado recopilar más de 3.000 registros efectivos del oso de anteojos, permitiendo estudiar su comportamiento y procesos reproductivos. Gracias a la instalación de cámaras trampa en articulación con la CAM, se han obtenido más de 5.000 registros adicionales de la especie en su hábitat natural.
“Estas organizaciones de base comunitaria, cuyo valor agregado es el conocimiento empírico sobre la fauna, son esenciales en los procesos de monitoreo y seguimiento del oso andino”, destacó Katherine Arenas, bióloga de la CAM.
Acciones para su protección
Para sensibilizar sobre la importancia de esta especie, la CAM lideró actividades educativas en distintas zonas del departamento. En Palermo, estudiantes y docentes participaron en una jornada lúdica ambiental para conocer el rol ecológico del oso de anteojos. En Pitalito, la Fundación Pajareritos impulsó una iniciativa artística con obras que serán parte del Museo Ambiental del Sendero Ecológico de Interpretación Ambiental del Macizo Colombiano.
El oso de anteojos, una especie en riesgo
Conocido como el “jardinero del bosque”, el oso andino cumple una función vital en los ecosistemas al dispersar semillas que contribuyen a la regeneración de los bosques y páramos. Sin embargo, su conservación sigue siendo un reto, ya que está catalogado como una especie vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
La CAM hizo un llamado a fortalecer las estrategias de conservación y protección del oso de anteojos, destacando el papel fundamental de las comunidades rurales en este esfuerzo.

