Altas temperaturas elevan riesgos laborales
Escrito por Diego Andrés Marínez Polanía - 10/24/2026
Vendedores ambulantes, recicladores, agricultores y trabajadores de la construcción están entre los más afectados por el calor extremo.

El aumento de las temperaturas representa un riesgo creciente para la salud, la seguridad y los ingresos de millones de trabajadores. Una investigación del Politécnico Grancolombiano advierte que, por cada grado por encima de los 20 °C, la productividad laboral puede disminuir entre un 2 % y un 3 %, con mayores efectos en quienes trabajan al aire libre y en condiciones de informalidad.
El estudio Impacto del estrés térmico en población trabajadora informal, desarrollado por Erik Fabián Rico, líder del Centro de Pensamiento en Talento Humano y Organizaciones Saludables, señala que el calor extremo puede provocar deshidratación, agotamiento, calambres y golpes de calor. También aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y renales.
Entre las poblaciones más expuestas se encuentran vendedores ambulantes, recicladores, agricultores, domiciliarios y trabajadores de la construcción. Muchos realizan sus labores bajo el sol y no cuentan con acceso permanente a agua potable, zonas de sombra, pausas de descanso o medidas adecuadas de protección.
La investigación también advierte sobre el impacto del calor en la seguridad laboral. Una revisión que analizó cerca de 22 millones de lesiones en el trabajo encontró que las olas de calor aumentan en un 17 % el riesgo general de accidentes, cifra que puede llegar al 26 % en determinados climas. La fatiga y la pérdida de concentración también afectan la toma de decisiones y elevan la posibilidad de cometer errores durante la jornada.
En Colombia, la informalidad laboral alcanzó el 55,3 % durante el trimestre móvil de diciembre de 2025 a febrero de 2026, según las cifras citadas en el estudio. Esta situación incrementa la vulnerabilidad de quienes dependen de sus ingresos diarios y tienen menos posibilidades de acceder a seguridad social, atención preventiva y condiciones laborales seguras.
Las proyecciones analizadas indican que el país podría perder entre el 2,55 % y el 3,67 % de sus horas laborales anuales hacia mediados de siglo, dependiendo de los escenarios de calentamiento global. Esta reducción afectaría especialmente a los sectores expuestos a altas temperaturas, con consecuencias sobre la productividad, los ingresos y la estabilidad económica de los hogares.
Frente a este panorama, los investigadores recomiendan ajustar los horarios de trabajo para evitar las horas de mayor calor, garantizar pausas e hidratación, habilitar espacios de sombra y fortalecer la educación sobre los riesgos del estrés térmico. También destacan la importancia de promover la arborización y coordinar acciones entre las autoridades de salud, trabajo y ambiente, los gobiernos locales y la academia.
En el marco del Día Internacional contra el Cambio Climático, conmemorado cada 24 de octubre, el estudio plantea que la adaptación debe ser una prioridad tanto ambiental como laboral. Según el documento, por cada dólar invertido en medidas de adaptación pueden generarse más de 10,5 dólares en beneficios durante una década, gracias a mejoras en la salud, la productividad y la resiliencia económica.


