Torrente provocado por el colapso de un glaciar
Escrito por Diego Andrés Marínez Polanía - 08/29/2026
Glaciar colapsa en el Himalaya y deja 584 muertos y más de 2.400 desaparecidos.

Al menos 584 personas murieron y más de 2.400 permanecen desaparecidas luego del colapso de un glaciar en el Himalaya que desencadenó un devastador torrente de agua, hielo, rocas y barro entre Nepal y el Tíbet chino.
La emergencia, registrada el miércoles, arrasó comunidades enteras ubicadas a lo largo de los sistemas fluviales de la cordillera y se convirtió en la catástrofe más mortal para Nepal desde el terremoto de 2015. La Cruz Roja estima que más de 90.000 personas resultaron afectadas.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el desastre se originó por el colapso de un glaciar que provocó una descarga masiva de escombros helados. El fenómeno avanzó por los ríos de montaña con una fuerza comparable a la de un tsunami, destruyendo viviendas, infraestructura y poblados, mientras algunos cuerpos fueron arrastrados incluso hacia territorio indio.
Nepal concentra la mayoría de las víctimas
Las autoridades de Nepal reportaron 579 fallecidos, mientras que China confirmó cinco muertes en el lado tibetano, para un total de 584 víctimas.
Los distritos nepaleses más afectados son Chitwan, con 233 muertos, y Nawalpur, con 154. También se reportaron víctimas en Gorja, Dhading, Nuwakot, Tanahun, Nawalparasi y Rasuwa.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) informó que 4.451 personas han sido rescatadas, entre ellas 129 extranjeros.
Sin embargo, la cifra de desaparecidos continúa aumentando. En Nepal llegó a 1.924 personas, incluyendo 517 extranjeros. Entre los nuevos registros aparecen 933 trabajadores de centrales hidroeléctricas, además de integrantes de organismos de seguridad, funcionarios y turistas.
En el Tíbet, el condado de Gyirong reportó otras 558 personas desaparecidas, entre ellas 260 ciudadanos extranjeros.
Miles de rescatistas buscan sobrevivientes
Unos 15.000 integrantes de las fuerzas de seguridad, principalmente militares y policías, participan en las labores de búsqueda y rescate. Los equipos cuentan además con seis helicópteros militares y otros nueve pertenecientes a empresas privadas.
La emergencia también ha movilizado a familiares de las víctimas. En hospitales de Katmandú, decenas de personas esperan información sobre sus seres queridos mientras las autoridades actualizan las listas de desaparecidos.
Entre quienes continúan buscando respuestas está Samjhana Thing, de 27 años, quien intenta localizar a su hermano desde el día de la tragedia.
Nuevo riesgo amenaza las labores de rescate
Las operaciones tuvieron que ser suspendidas temporalmente luego del desbordamiento de un lago de barrera ubicado a unos 2.950 metros de altitud y a más de diez kilómetros del paso fronterizo de Gyirong.
Las autoridades alertaron a los equipos de emergencia para que se trasladaran a zonas seguras ante el riesgo de una nueva ruptura. Posteriormente, el nivel del lago descendió de 50 a 10 metros, permitiendo reanudar las labores.
Sin embargo, el peligro no ha desaparecido. Nepal mantiene bajo vigilancia otros dos lagos de barrera aguas arriba, mientras imágenes satelitales muestran que uno de ellos continúa aumentando su nivel.
Expertos chinos advirtieron que la zona alberga más de 100 lagos glaciares que podrían representar un riesgo adicional si se producen nuevas rupturas o deslizamientos.
China refuerza la vigilancia
El presidente chino, Xi Jinping, pidió fortalecer el monitoreo de lagos glaciares y deslizamientos de tierra, además de aumentar la cooperación internacional frente a este tipo de emergencias.
Pekín también ofreció asistencia a Nepal para enfrentar la catástrofe. El primer ministro chino, Li Qiang, se desplazó hasta el área de Gyirong para conocer de primera mano la situación.
Uno de los puntos más afectados es precisamente el paso de Gyirong, uno de los principales cruces terrestres entre Nepal y el Tíbet, que sufrió graves daños en sus accesos, comunicaciones e infraestructura.
Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de nuevos desbordamientos. Miles de familias permanecen a la espera de noticias de sus seres queridos, mientras los equipos de emergencia buscan sobrevivientes entre los escombros dejados por la fuerza del agua, el hielo y el lodo.


